Liberales proponen subsidio anti-segregación y política integración urbana.

PROYECTO DE ACUERDO

QUE SOLICITA AL GOBIERNO ESTABLECER UNA POLÍTICA NACIONAL DE INTEGRACIÓN SOCIAL URBANA

 

Considerando:

1.- Que los altos niveles de segregación física en las grandes ciudades chilenas persisten y han generado espacios públicos, barrios, centros de educación y salud marcados para los diferentes grupos socioeconómicos. Y sabiendo, esta situación no sólo es ilustrativa de la fuerte dicotomía y desigualdad que existe en nuestra sociedad, sino también la sigue vigorizando ya que la segregación forma un tremendo obstáculo para la movilidad social de los individuos y genera un círculo vicioso de vulnerabilidad.

2.- Que el lugar donde uno vive en gran parte determina si tiene acceso a una buena educación o puede obtener un buen trabajo; ambos factores esenciales para la movilidad social.

3.- Que para los residentes de los sectores marginalizados chilenos los buenos empleos del mercado laboral son inalcanzables, que las mejores escuelas no están ubicadas en esos sectores, que a menudo falta buena conectividad de transporte público, acceso al comercio y servicios y que el carácter homogéneo de esos sectores no proporciona una calidad de vida buena y seguro.

4.- Que de eso se puede concluir que la segregación física y social es altamente indeseable desde una aspiración hacia una sociedad igualitaria con igualdad de oportunidades para cada individuo. Las ciudades no segregadas y accesibles para todos son una condición básica para la igualdad de oportunidades porque facilitan físicamente el acceso al buen empleo y educación de calidad.

5.- Que la segregación física no sólo fortalece la dicotomía en la sociedad, sino también conduce a una alienación extrema del otro. Como resultado de esta dicotomía y extrema alienación, somos testigos de un desinterés por el destino del otro, la desaparición de la solidaridad mutua, un miedo irracional del otro y la estigmatización de la vivienda social para grupos socioeconómicos vulnerables.

6.- Que en Chile el desarrollo urbano y territorial se lleva a cabo principalmente sobre la base de inversiones privadas y que las principales inversiones privadas en bienes inmuebles e infraestructura se centran casi exclusivamente en áreas con una perspectiva prometedora de futuro, ya que actualmente la construcción para los grupos socioeconómicos de menores ingresos desde una perspectiva económica no es suficientemente rentable. Visto que a estas organizaciones les falta los incentivos adecuados para la construcción diferenciada, se han convertido en una fuerza impulsora detrás de las fuertes desigualdades geográficas y la segregación en nuestro país.

7.- Que las ciudades mixtas, no-segregadas reducen el miedo innecesario y promueven la interacción positiva entre distintos grupos socioeconómicos que aumenta la cohesión social de la sociedad. Son las pequeñas confrontaciones/encuentros diarios (no) verbales con personas no similares que facilitan que los individuos desarrollan el grado de tolerancia positiva necesaria para que se elimina o previene el miedo del otro.

8.- Que si queremos que la sociedad chilena sea realmente inclusiva, es importante que la composición social de nuestros barrios y comunas (urbanos) se diversifica mediante una política nacional de integración social urbana.

 

PROYECTO DE ACUERDO

 

Es en mérito de lo anterior, que los diputados y diputadas abajo firmantes solicitamos a Su Excelencia el Presidente de la República Sebastián Piñera Echeñique:

1.- Que el gobierno establezca una política nacional de integración social de vivienda urbana que se basa en los principios de la solidaridad social en vez del individualismo privado y estimula que la composición social de nuestros barrios y comunas urbanas se diversifica con el objetivo de combatir la segregación social, promover la cohesión social y reforzar las oportunidades de movilidad social de los individuos.

2.- Que se considera la cohesión social, la buena accesibilidad, la sustentabilidad, la integración social, un alto nivel de servicios y la igualdad de oportunidades como puntos de partida al planificar y ejecutar la transformación que se requiere para que nuestras ciudades sean menos segregadas.

3.- Que establezca en la legislación incentivos que estimulan y desafíen al sector privado para que contribuya a la renovación y diversificación de los sectores periféricos y invierta en viviendas para grupos socioeconómicos de bajos y medios ingresos en sectores céntricos. Por ejemplo, cubriendo riesgos de inversión o contratando de forma diferente. O que se proporciona a las autoridades locales los recursos para hacerlo.

4.- Que para disminuir la segregación social y física y facilitar la accesibilidad de vivir en ciertos sectores y comunas

dicha política de integración social incluya instrumentos como por ejemplo los subsidios para los hogares, ventajas tributarias y subsidios para la construcción de viviendas.

5.- Que las medidas e instrumentos que se elabora en el marco de esa nueva política de integración social incluyan las regulaciones en el terreno de la nueva construcción y reestructuración, ya que enfocarse en la composición y combinación de nuevos proyectos de vivienda y viviendas unifamiliares más caras en sectores periféricos puede disminuir la segregación.

6.- Que la política establece marcos legales y políticas para la regulación de arrienda y compra y para las áreas de políticas adyacentes tales como la planificación espacial, el medio ambiente y el desarrollo urbano y económico.

7.- Que como parte de la política el gobierno se esfuerza para mejorar la situación de las personas en ciertos barrios, por ejemplo, invirtiendo más en educación, transporte público y salud en los barrios desfavorecidos.

8.- Que como parte de la política se aumenta el acceso a viviendas sociales de grupos de ingresos medios para contrarrestar la segregación y eliminar la fuerte estigmatización negativa de la vivienda social.

9.- Que dicha política en su aspiración a realizar barrios y comunas heterogéneos también reconoce que las personas prefieren convivir con sus “congéneres”. Una solución para eso podría ser la construcción de edificios homogéneos en comunas heterogéneos donde el espacio (semi) público se organiza de tal manera que sea utilizado por tantos grupos diferentes de personas como sea posible. La proximidad de distintos grupos socioeconómicos que esa estrategia genera es una de las condiciones básicas cruciales para poder darles a todos la igualdad de oportunidades y rompe el fenómeno del desinterés y temor por personas de otros grupos socioeconómicos.

10.- Que la política de integración social sigue el ejemplo de países como Bélgica, Alemania y Holanda cuyos estados, municipios y asociaciones para la construcción de viviendas siempre han tenido una ambición explícita de que la composición social de sus barrios y comunas urbanas sea diversa y por lo cual en esos países la convivencia en barrios y comunas mixtos es la norma y sus sociedades tienen un nivel de calidad de vida general más alta e igualitaria.

 

  VLADO MIROSEVIC                                 ALEJANDRO BERNALES

Diputado Partido Liberal                                   Diputado Partido Liberal

 

 

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